Bob Marley: Fútbol Al Son Del Reggae


Hoy trataremos a uno de los músicos y cantantes más icónicos del siglo XX: Robert Nesta Marley Booker, más conocido como Bob Marley. El que se convertiría en el rey del reggae, mostraría amor al fútbol desde bien pequeño. El cantante nació en Nine Miles (Saint Ann), Jamaica, un 6 de febrero de 1945. Era hijo de una mujer afro-jamaicana (Cedella Booker) y de un hombre jamaicano descendiente de inmigrantes ingleses (Norval Sinclair Marley), abandonando éste último a su familia con Bob recién nacido. Conforme avanzó su vida, el futuro estandarte del reggae mostró un gusto muy especial por el fútbol, a pesar de que Jamaica no sea un país que viva dicho deporte al nivel que otros de Sudamérica. Bob justificaba su amor por el balompié en cada entrevista que le consultaban por este tema con la frase “será por los genes”, haciendo referencia al origen de su rama familiar paterna.

Al parecer, era aficionado de un humilde equipo jamaicano llamado Boys Town FC, club fundado en 1940 en Kingston. El origen se sitúa como un proyecto cristiano impulsado por un reverendo (Hugh Sherlock) que tenía el objetivo de acoger a los jóvenes del barrio Trench Town (comunidad al que hace referencia la canción No Woman No Cry). Algunas personas cercanas a Bob aseguran que seguía al equipo brasileño Santos, ya que jugaba uno de sus grandes ídolos: Edson Arantes do Nascimento, Pelé. No era para menos, ya que el jugador de Brasil es considerado uno de los mejores jugadores de la historia, así como el mejor jugador histórico del Santos y uno de lo grandes de la selección brasileña, consiguiendo con esta última hasta 3 Copas del Mundo (1958, 1962 y 1970). Por otra parte, destaca la amistad que Bob tendría con el futbolista Allan “Skill” Cole, uno de las figuras futbolísticas más relevantes del fútbol jamaicano. Curiosamente, tras haber jugado en Estados Unidos con el Atlanta Chiefs y en Brasil con el Clube Naútico Capibaribe, Cole se convertiría en la década de los 70 en manager de Bob Marley & The Wailers.


El jamaicano, como buen futbolero, no perdía ocasión de dar unos toques al balón y jugar a menudo. Es cierto que existen dos versiones acerca de su calidad técnica; unos afirman que podría haber tenido nivel para dedicarse profesionalmente al fútbol, mientras que otros opinan de una forma más cauta. Sí conocemos que el rey del reggae jugaba de atacante o de volante creativo. En las horas previas a los conciertos o en descansos de grabaciones, Bob Marley jugaba partidos junto a su banda The Wailers para poder liberar la tensión acumulada. Comentan que durante sus giras el cantante pedía un televisor cerca donde poder seguir los encuentros que se emitieran.

En aquellos años era usual realizar partidos amistosos o pachangas entre jugadores, periodistas y artistas de forma esporádica. En Brasil, se dio un partido de este tipo, donde intervinieron músicos como Chico Buarque (famoso cantante brasileño) y por supuesto, Bob Marley. La estrella que intervino en el partido fue Paulo Cézar Lima, conocido como Caju, que ganó el Mundial de 1970 y 1974. El encuentro finalizó con victoria del equipo en el que jugaba el jamaicano, quien anotó gol al igual que el delantero brasileño. En el post-partido, ambos tuvieron una conversación en la que el cantante reconoció ser fan de la Selección Brasileña, indicando que en Jamaica gustaba el fútbol gracias a la misma. Caju, por su parte, comentó a Bob que le gustaba la música que hacía. El jugador abrió una bolsa y le entregó una camiseta blanca del Santos con el dorsal número 10 de Pelé.

En una gira que Bob Marley & The Wailers realizaron por Europa en 1977 se dará un episodio que marcará un antes y un después en la vida del jamaicano. En el mes de abril, el grupo tocaba en Londres, donde se organizó un partido entre músicos y periodistas que se daría en Battersea Park. Durante el partido, Bob recibió un pisotón de un periodista británico (Danny Baker, de la revista Rock And Folk) que le provocó una herida en uno de los dedos de su pie derecho. Pese a terminar el partido y sufrir molestias, aguantó el dolor unos días hasta que la lesión se presentaba preocupante. Al acudir a un médico, descubrió que tenía un melanoma acral lentiginoso. Los especialistas recomendaron al cantante la amputación del dedo, pero su religión y el código rastafari se lo impedía.

Desgraciadamente ese melanoma acabó derivando en un tumor que se extendería por su cuerpo, alcanzando el cerebro, los pulmones y el hígado. Es cierto que en innumerables ocasiones se ha leído que Bob Marley falleció por culpa del fútbol, sin embargo, nunca se plantea que dicha herida fuera en realidad una advertencia que le podría haber salvado la vida en lugar del origen de una enfermedad letal. En 1981, pese a un tratamiento alternativo que habían buscado para tratar el melanoma, Bob Marley se desmayó mientras jugaba con el balón en Central Park (Nueva York); la metástasis del tumor había alcanzado su cerebro. El día 11 de mayo, el icono rasta y líder del reggae fallecía con tan solo 36 años en Miami. El adiós que se le dio por parte de sus seguidores fue multitudinario.

Curiosamente, Bob Marley fue enterrado con su guitarra, una planta de marihuana y un balón de fútbol. Los tres pilares de su vida le acompañaron en su viaje al más allá. En una ocasión, un periodista francés le preguntó al jamaicano qué suponía el fútbol, a lo que le contestó sonriente: “¡Libertad! El fútbol es libertad”.



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